Vacuna para la papolatría

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Es Alonso Gracián quien nos la suministra con sus brillantes reflexiones:

 

Identificar texto magisterial y doctrina es un error posconciliar. En un texto magisterial pueden filtrarse reflexiones privadas, conceptos extraños, teologías personales, filosofías latentes en la mentalidad de la época. Por eso los textos magisteriales hasta el postconcilio eran breves, claros y concisos. No eran ensayos teológicos, precisamente para evitar esos peligros.

 

 

El magisterio de la Iglesia no tiene potencia absoluta para determinar lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso. Porque está subordinado al Depósito, que debe custodiar y enseñar fielmente.

 

 

El lobo muda el pelo, pero no el celo.— Dice el refrán castellano, que debería conocer todo pelagiano pastor de lobos; quien ama el peligro perecerá en él, porque muda el lobo los dientes, mas no las mientes, como apostilla el sinónimo. Y es lo que pasa con el numen moderno, que no vale, que su celo es de nada, su celo es de muerte, su celo se llama subjetivismo.

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