El buenismo que mata.

joseferre4

 

Que se quiere sustituir la religión por un humanismo está a la vista, aunque no muchos lo quieran ver. Y es que la Verdad tiene un precio. Es algo que no todos están dispuestos a asumir. Dejar de ser parte del rebaño que camina al precipicio. Hay mucho lobo con piel de cordero. Hay muchos que ya no soportan, ni saben reconocer la sana doctrina. ¿Quién se puede atrever a adulterar la fe? Solo los que no tiene fe y los pusilánimes que se dejan engañar por ellos .

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Los subrayados de este artículo de Alonso Gracián son nuestros.

 

1.- Contemplas el fervor apostólico de los santos y te quedas pasmado. ¿Cómo tantos y tantos, a diferencia suya, afónicos de bondadismo, pueden caer tan bajo? ¡Cómo dejan de anunciar a Cristo y lo acallan, cegados de buenismo extremo, encarcelando el temor de Dios entre barrotes de optimismo temerario, o bajo piedras de aconfesionalidad!

Dobleidentidados y querenciosos de mundo, no quieren salir del cerco tramposo del diálogo y más diálogo y bla bla bla. Y a muchos parece más evangélico no predicar que alzar la voz en el desierto, o mientras te devoran los leones.

2.- Escuchas predicar a muchos, con tanta miel entre los dientes, y te quedas alucinado. De predicar a Cristo Crucificado hemos pasado a predicar educación en valores. Hablar de autoestima, liderazgo emocional y demás tontadas superlaicas en lugar de anunciar a Cristo es muy mala opción.

3.- Le pregunto al Defensor de la Iglesia, en lo más profundo de la oración, cómo el deseo de martirio ha podido casi desaparecer de la mente católica, salvo por gracia en un Resto. Y la respuesta me viene al momento: es un mal fruto del voluntarismo, la manzana podrída de la mentalidad semipelagiana, la mosca hipermolinista zumbando en los oídos eclesiales desde hace cientos de años.

4.- Percibes cierta narcosis eclesialmente correcta cuando hablas de salvación/condenación, de los horrores del pecado mortal, de la amenaza del infierno, del peligro de condenarse, de caminar en temor y temblor. ¿De qué está hablando este tipo? Miserincordiando miserincordiando, desaparecen las piedras del camino y todo es color de rosa, desaparece el sentido del pecado y todo va bien. El avestruz de Pelagio excava la tierra con frente obstinada.

y 5.- En todas las épocas surgen falsificaciones del Evangelio, a las que muchos se suman, desprevenidos, incluso con buena intención. En la actualidad, una de estas falsificaciones que amenaza con propagarse en la Iglesia es el buenismo. Es ante todo un moralismo aceitoso que disuelve en bondadismo divino la maldad del pecado, y limita la fe a la obtención de beneficios y agasajos de Dios. Siente horror instintivo por el martirio, contiene un aconfesionalismo potente, protocolario y selectivo (ahora callo a Cristo, ahora no, según convenga) que bloquea la dimensión soteriológica del cristianismo, anulando los Novísimos.

Es necesario alertar contra él, vacunarnos contra él, para no falsear el Evangelio. Porque el cristianismo, el Evangelio de la Gracia,  es el único camino de salvación y no hay otro sendero.

http://www.infocatolica.com/blog/mirada.php/1603011108-128-micropost-antibuenista#more30459

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