Esencia de la Herejía Progresista por Fray Alberto García Vieyra, O.P.(II)

 

St-thomas-aquinas-Carlo-Crivelli-15th-c

Debemos pues distinguir cuidadosamente y no confundir la redención y la justificación; esta falsa identidad está en la base de toda la temática de la teología progresista.

“La pasión de Cristo produce su efecto en aquellos en los cuales se aplica por la fe, la caridad, y los sacramentos de la fe” (S. Th. III, 43, 3, ad 1m).

——————————————————————————————————————————–

 

LA FE Y LOS PECADOS CONTRA LA FE

 

La teología es siempre una explicación de la Fe; no es per prius una explicación de los acomodos entre la fe y el mundo. En la búsqueda afanosa de adaptación, podemos desvincular nuestra teología de su objetivo propio que es explicar el contenido de la fe, o sea lo revelado. Entonces el contenido de la fe queda relegado a segundo plano y en vías de desaparecer.

La trascendencia de la fe nos explica la importancia de los pecados contra le fe.

 

La fe es lo primero que pedimos al acercarnos, en nombre propio o de otro, a la pila del agua bautismal. ¿Qué pides a la Iglesia de Dios?; responde: la fe; la fe ¿qué te ofrece? La vida eterna. La vida eterna viene prometida a la fe sobrenatural del creyente. Efectivamente, la práctica de la liturgia bautismal tiene buenas razones. Sin la fe es imposible agradar a Dios, dice San Pablo (Heb. 11,6). El concilio de Trento comenta estas palabras inspiradas: “Somos justificados por la fe porque la fe es el principio de la humana salvación, el fundamento y la raíz de toda justificación” (Decreto sobre la justificación, c.8; Dz. 201)2.

Raíz y fundamento; no solamente está al principio sosteniéndola, sino que la sustenta como la raíz a toda la planta. El fundamento sirve de sostén; es la fuerza de la roca, de la piedra. La raíz es principio vital que penetra en los suelos a buscar el sustento de la planta. La fe arraiga así en el hombre buscando la inteligencia de la revelación; cree y busca; asiente a la palabra de Dios y busca la inteligencia de la fe; el acto de fe fue definido por San Agustín: Pensar con asentimiento.

La justificación —añade el Concilio— no es solamente la remisión de los pecados sino también la santificación y renovación del hombre interior, por la voluntaria recepción de la gracia y de los dones, de donde el hombre se convierte de injusto en justo, de enemigo en amigo (c. 7). Lo que llamamos justificación es la salvación; el estado de justicia con respecto a Dios, recuperado por la redención de Jesucristo Nuestro Señor; aquellos méritos ganados con el sacrificio de la Cruz, son aplicados a cada hombre en particular por el bautismo y los demás sacramentos. Debemos pues distinguir cuidadosamente y no confundir la redención y la justificación; esta falsa identidad está en la base de toda la temática de la teología progresista. Por esa concepción tomada del protestantismo, el papel de la justificación, o de quien aplica los méritos de la redención, la Iglesia, aparece borrado. Ya veremos esto. Mientras tanto retengamos la estrecha relación entre la fe sobrenatural y la justificación, o sea la aplicación de los méritos de la redención; dice el Angélico Doctor: “La pasión de Cristo produce su efecto en aquellos en los cuales se aplica por la fe, la caridad, y los sacramentos de la fe” (S. Th. III, 43, 3, ad 1m).

Los méritos de la pasión de Cristo deben aplicarse, y esta aplicación la hacen los ministros de la Iglesia.

Existe una íntima relación entre la fe, la redención y la obra de la Iglesia, que es aplicar en el mundo los frutos de la redención (el primero, la justificación).

La fe es una virtud sobrenatural por la cual, con inspiración y ayuda de la gracia de Dios, creemos ser verdadero lo que por Él ha sido revelado, no por la intrínseca verdad de las cosas, percibida por la luz natural de la razón, sino por la autoridad del mismo Dios que revela, el cual no puede ni engañarse ni engañarnos” (Vat. Iº, Const. sobre la Fe Católica, c. 3; Dz. 1789). Como la misma Constitución lo afirma, a pesar del motivo formal invocado, quiso Dios que el obsequio de nuestra fe fuera conforme a la razón, es decir, que la razón pudiera mostrar los motivos ciertos de credibilidad.

El hombre explora los misterios del universo; de lo infinitamente grande y de lo infinitamente pequeño; pero más allá de lo posible a la inteligencia humana, escucha el Mensaje de salvación, que le descubre horizontes más vastos, no ya horizontes espaciales, sino de misericordia y de amor. Ese Mensaje no llega al hombre desnudo e ininteligible; nacido en el seno de la misericordia, viene rodeado de señales significativas que justifican plenamente su credibilidad. “Las cosas de fe —dice Santo Tomás— son vistas bajo la común razón de credibilidad por el creyente, pues no creería si no viera que ellas deben ser creídas” (II-II, 1, 4, ad. 2m). El texto es famoso.

La Teología debe explorar los misterios de la fe, que nutren la contemplación y aclaran notablemente el misterio del hombre y de las cosas humanas; muchas de aquellas se explican porque el hombre no se sitúa en la conversión a Dios sino en la vertiente opuesta de la aversión. El pecado es fuente de conflictos internos propios del hombre, y de externos en el ámbito de las relaciones sociales.

 

La Teología, al adentrarse en los misterios de la fe, me enseña los caminos de la justificación; quiere decir que el principal problema de la teología es justificar al hombre ante Dios, y no es adaptar el cristianismo a las cosas del mundo. Es claro que alguna adaptación tiene que haber; pero nunca a lo que el mundo tiene de pecado.

————————————————————————————————————————–

2 Justificados por la fe, significa que seremos justos si la fe identifica y cree aquello revelado por Dios; en esa identificación va una teología o saber de lo divino, que no es un saber acerca del hombre. La perfección de la fe consiste en purificarla de alimentos psicológicos, antropológicos o sociológicos. Cf. San Juan de la Cruz: Subida 1.20.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s