Concepto confuso de dignidad humana

entrada ctedral de Notredame parisTemptation Adam_Eva

(Infocatólica)

1.- El concepto de dignidad humana, como el de persona, ha sufrido un desenfoque considerable por obra de algunos personalismos contemporáneos.

En general, podemos decir que las escuelas personalistas, en mayor o menor grado, confunden la dignidad ontológica del ser humano con su dignidad moral, y la dignidad moral con la dignidad sobrenatural. Parecen rechazar, en clave pelagiana o semipelagiana, y contra la tradición y la doctrina de la Iglesia, que esta dignidad divina pueda perderse.

Malinterpretar el concepto de dignidad humana puede tener graves consecuencias doctrinales. Entre otras, la deformación de nociones clave de la moral cristiana, como son los conceptos de castigo, pena, delito, pecado, bien común, expiación, etc., que quedarían seriamente afectadas en su significado teológico y en sus implicaciones jurídicas y antropológicas.

2.- La dignidad de la naturaleza humana es una cosa, conforme enseña la Tradición: «Despierta, oh hombre y reconoce la dignidad de tu naturaleza: recuerda que has sido creado a imagen de Dios» (San León Magno, Sermón 27).

3.- Pero la dignidad moral es otra, conforme enseña la Tradición: «el hombre al pecar, se separa del orden de la razón y por ello decae en su dignidad humana…húndese en cierta forma en la esclavitud de las bestias» (Santo Tomás de Aquino, II-II, q.64, a. 2)

4.- El equívoco personalista consiste en creer que ambas son la misma, y que el ser humano conserva siempre intacta la dignidad moral. Sin embargo, ésta se reduce al cometer el mal.

5.- El ejercicio de la libertad moral, en relación al fin último, nos dice de la mayor o menor dignidad moral de una persona. Como lúcidamente distingue Leopoldo Eulogio Palacios:

«son sus obras concretas las que nos tienen que decir si un hombre es buena o mala persona, persona digna o persona indigna… se es malhechor o se es justo por algo diferente a la persona humana tomada en su aspecto ontológico» (Iglesia y libertad religiosa, Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Madrid, 1979 n°56, p. 295)

6.- Por todo esto, es un grave error «considerar la perfección ontológica como si fuera la perfección moral» (Miguel AYUSO, Libertad y dignidad, Verbo, Madrid 2003, n° 419/20, p. 857)

7.- Hay otra dignidad, superior aún a la dignidad ontológica, que es la dignidad sobrenatural del estado de gracia, —la dignidad de la justificación, la dignidad de ser justo y no pecador—, propia de los miembros vivos del Cuerpo de Cristo, dignidad que se recibe en el Bautismo y se recupera con la Confesión, porque se pierde con el pecado mortal.

De esta dignidad sobrenatural, de mayor valor que la dignidad ontológica, afirma Juan XXIII:

«si consideramos la dignidad de la persona humana a la luz de las verdades reveladas por Dios, hemos de valorar en mayor grado aún esta dignidad, ya que los hombres han sido redimidos por la sangre de Jesucristo, hechos hijos y amigos de Dios por la gracia sobrenatural y herederos de la gloria eterna» (Pacem in Terris, 10)

8.- No le basta al ser humano, para ser moralmente digno, su dignidad ontológica, puesto que está caído de la gracia, y por el pecado es inmundo a ojos de Dios, tiene su dignidad moral gravemente afectada, aunque ni su libertad ni su bondad creatural están totalmente destruidas. Debe perfeccionarse moralmente mediante el buen uso de su libertad. Debe, ante todo, ser justificado. Y para ser justificado necesita de la gracia. Por eso el Concilio de Trento, en el decreto sobre la justificación, es. 6ª. cap. 1, afirma: «es necesario conozcan todos y confiesen, que habiendo perdido todos los hombres la inocencia en la prevaricación de Adán, hechos inmundos, y como el Apóstol dice, hijos de ira por naturaleza»

9.- La dignidad ontológica que reclama en clave pelagiana el humanismo personalista no basta como dignidad moral, dado el estado actual del hombre adámico, necesitado de redención. Se precisa una dignidad sobrenatural. Es por esto que Pablo VI afirma:

«Se habla muchísimo de la dignidad de la persona humana a escala natural: ¡es hombre! Nivel que debería evitarnos las degradaciones animales, bárbaras e infrahumanas, a las que cede tan fácilmente nuestra civilización… pero esta dignidad está extraordinariamente superada por el nivel sobrenatural… el humanismo no nos basta… le falta aquel suplemento de fuerza y de sabiduría que sólo podemos hallar en el orden de la redención » (Audiencia general del 1 de octubre de 1969)

10.- Cuando el ser humano, por la apostasía personal o social,  rechaza a Dios, pierde esta dignidad divina. Así lo enseña Benedicto XVI:

«Lo mismo sucede en la época moderna. Antes se pensaba y se creía que, apartando a Dios y siendo nosotros autónomos, siguiendo nuestras ideas, nuestra voluntad, llegaríamos a ser realmente libres, para poder hacer lo que nos apetezca sin tener que obedecer a nadie. Pero cuando Dios desaparece, el hombre no llega a ser más grande; al contrario, pierde la dignidad divina, pierde el esplendor de Dios en su rostro. Al final se convierte sólo en el producto de una evolución ciega, del que se puede usar y abusar. Eso es precisamente lo que ha confirmado la experiencia de nuestra época.» (Homilía de la Asunción, 2005)

 

AÑADIMIENTO EN CLAVE TOLKIENIANA
No peregrina el cristiano, como miembro de la Iglesia militante, a las Puertas de Mordor, para complacer a los orcos, sino para destruir el Anillo.
Conceptos difusos, nociones equívocas, ambigüedades antropocéntricas, son recursos con que el Anillo Único pretende sujetar a todos, y dominar la Tierra Media. Necesitamos la Lengua Común, clara, precisa, tradicional, católica, para iluminar las tinieblas.

David Glez. Alonso Gracián

http://www.infocatolica.com/blog/mirada.php/1808031041-284-concepto-erroneo-de-digni#more36347

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s