Tópicos para el desarme cristiano(II). Por el cardenal Biffi

libro giacc

-«Hay que mirar más a lo que nos une que a lo que nos separa». Este principio es válido sólo en proporción a la amplitud y a la importancia de lo que nos une y a la pequeñez de lo que nos separa. Cuando se tiene la misma fe en la Trinidad, en Cristo, Hijo de Dios, crucificado y resucitado, en la vida eterna, es de tontos discutir sobre cuándo y cómo hay que cantar el aleluya. Pero cuando la división es sobre cuestiones sustanciales, querer arrinconarla y casi olvidarla quiere decir sufrir una alteración en lo hondo y perder la propia identidad; así el ecumenismo se convierte de hecho, como se ha dicho amargamente, en una «apostasía común».ç

 

 

-«Hay que precaverse ante los profetas de desgracias».Si la frase se refiere a que hay que mantenerse lejos de los que tratan de liquidar las razones de la esperanza cristiana (entre las que sobresalen la existencia de Cristo vivo y Señor, y la inalienable belleza de la Iglesia), entonces es justa y hay que aprobarla. Si se refiere a que hay que decir a toda costa y en todas las circunstancias que todo va bien, entonces quien la desmiente es la palabra de Dios. Normalmente los verdaderos profetas saben anunciar también el dolor y saben denunciar el mal; no los pregoneros de las alegrías fáciles, de la tranquilidad.
No hay que ser maniqueos». El maniqueísmo consiste en creer en la existencia de dos poderes absolutos, dos dioses, uno del bien y otro del mal; el maniqueísmo, por tanto, no cree en un Dios bueno, creador de todo, ni en su victoria final. Esta es una aberración que hay que condenar.Sin embargo, calificar como maniqueo a quien quiere distinguir entre lo verdadero y lo falso, entre lo bueno y lo malo, entre lo justo y lo injusto, entre lo que es conforme a la voluntad de Dios y que, por tanto, hay que seguir, y lo que es contrario y que, por tanto, hay que rechazar, es un modo taimado de combatir el cristianismo al presentarle con una etiqueta falsa e infamante.

Tomado de: Biffi, G. La bella, la bestia y el caballero. Ensayo de teología inactual. Ed. Encuentro. Ps. 40-41

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