Ocultando los restos del naufragio(I)

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Volviendo de unos días de formación en el que explicaban la recién salida del horno exhortación AL, pensaba que no podía ser. Yo era uno de esos católicos con un poco más de vida de práctica sacramental que digamos el resto de católicos que sólo va a misa los domingos . Iba a misa todos los días y rezaba el rosario y un poco más, además de confesarme con asiduidad.

Debo decir que al leer el capítulo VIII algo se desencajó dentro de mí, era como si me hubieran hecho un reset. Era un capítulo totalmente ambiguo, anti- católico podría decir. Incluso para mí que no tenía excesiva formación. Mi primera pregunta para mi mente educada en la papolatría más absoluta fue ¿Cómo ha podido escribir esto el papa? El mayor asombro fue al ver cómo la persona encargada de explicar la exhortación, que se supone había sido educada en la filosofía y teología de Santo Tomás, no veía la más absoluta contradicción entre lo que estaba escrito y la doctrina de siempre.

A partir de ahí empezó para mí la búsqueda del tesoro escondido. No es fácil ahondar y ahondar, excavar y excavar y ver cómo te vas quedando sola. Cómo nadie o al menos los que te rodean, sacerdotes incluidos no quieren hablar del tema. Era un tema tabú. No sólo la exhortación, aquellos puntos conflictivos que a nadie parecían chocarle, sino este papado.

Lo primero que me dí cuenta fue que había un barco que lo habían hecho naufragar entre todos, entre los llamados progresistas – liberales y los nuevos conservadores.

Los progres modernistas que habían sido desenmascarados por Pio X (1), y los nuevos conservadores que fueron poco a poco acomodándose a las nuevas tesis modernistas pero de forma mucho más lenta. Por supuesto entre unos y otros podemos encontrar una amplia gama de diferentes actitudes ante esta tremenda crisis. Sobre todo porque hay muchos tipos de nuevos conservadores. Aquellos que han decidido ser liberales católicos, muy modernos ellos; aquellos que han decidido mantener intacta la doctrina de la sexualidad, pero la doctrina social no importa patearla a todas horas. Aquellos que son liberales económicos moderados. En el supermercado neoconservador hay para todos los gustos, lo importante es saber elegir qué producto encaja en tu forma de pensar y de vivir.

Pero y la doctrina de hace 60-70 años ¿qué había pasado con ella? De repente me entró una nostalgia abrumadora, una nostalgia por la misa tradicional, una nostalgia por la doctrina del reinado social de Cristo, una nostalgia por el catecismo de San Pio X y pensé ¿qué Iglesia les estamos dejando a nuestros hijos?

Con Francisco había un problema, ¿pero era realmente él el problema o era la forma en cómo nos habían hecho entender el papado?

Había otra cosa que me daba que pensar ¿Cómo habíamos llegado hasta Francisco?

Estaba claro que Francisco era el producto de una Iglesia enferma, muy enferma, una Iglesia que sangraba, pero que muy pocos querían socorrerla.

Podría concretar que se juntaban cómo siempre que hay una crisis,” El hambre y las ganas de comer”. Se juntaba un papado desastroso y un pueblo sin fe.

Continuará…

 

(1)http://w2.vatican.va/content/pius-x/es/encyclicals/documents/hf_p-x_enc_19070908_pascendi-dominici-gregis.html

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