El liberalismo es falso: un error que causa enormes horrores. Y el mayor de ellos es la apostasía de la fe cristiana en Dios y en su enviado Jesucristo.

33340g1

¿Qué pensaríamos del científico que quisiera demostrar una teoría y para ello se saltara todas las leyes de la física y de las matemáticas? No sería tomado en serio por ninguno de sus colegas. ¿Qué pensaríamos del científico que se quejara de no ser libre por estar sometido a las leyes de Newton o a la ley de la gravedad? ¿ No es acaso el mismo legislador divino quien creó la tierra y el cielo y todas las leyes que la rigen, quien también creó al hombre y le dio su ley y le dijo:” Obrar bien que Dios es Dios”. Y a esa ley se somete el rey, el pobre y el rico? Pues parece que no terminan de entenderlo los liberales. Quizás deberían leer el gran teatro del mundo de Calderón de la Barca.

El liberalismo, realizado en la forma liberal-conservadora, socialista, comunista marxista, nazi, dictaduras de partido único, etc., apoya toda la edificación del mundo social en la pura libertad humana, reconociéndole una autonomía absoluta respecto del orden natural o de un Dios en el que no cree o cree en forma deísta, un Dios ajeno totalmente a la marcha del mundo, sin Providencia ninguna metahistórica.

El resultado ya lo vemos: el “derecho” al aborto, unos 40 millones de abortos anuales (contabilizados, serán muchísimos más), gran parte de la humanidad muriéndose de hambre, innumerables guerras (más que en ningún siglo conocido de la historia), familias con natalidad mínima, rotas con gran frecuencia, aumento espectacular de las enfermedades psiquiátricas y de los suicidios, naciones interiormente partidas en partidos fuertemente hostiles y contrapuestos entre sí, etc. etc. etc. Todo eso no son especulaciones ideológicas: lo dan las estadísticas y los análisis contemporáneos de los estudiosos. Y son horrores todos ellos exactamente anunciados y descritos desde hace dos siglos en las encíclicas anti-liberales de la Iglesia.

El liberalismo es falso: un error que causa enormes horrores. Y el mayor de ellos es la apostasía de la fe cristiana en Dios y en su enviado Jesucristo.

El orden social cristiano, por el contrario, es verdadero. Trata de fundamentarse, con mayor o menor acierto a través de la historia, en el Creador y en el Salvador providente, respetando el orden natural por Él creado y mantenido. De la verdad solamente pueden venir bienes. Todos los males proceden del pecado y de la mentira, del padre de la mentira, el diablo, desde el principio mentiroso y homicida (Jn 8,44). “La doctrina social de la Iglesia asume una actitud crítica [muy crítica] tanto ante el capitalismo liberal como ante el colectivismo marxista” (Juan Pablo II, 1987, Sollicitudo rei socialis 21); e igualmente se opone al nazismo o a cualquier otro orden cultural, social, político o económico, si está infectado de raíz en el error liberal.

(Padre Iraburu)

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s