“Hemos convertido el catolicismo en deísmo terapéutico moralista”

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 Hace días leí una de las homilías que en 2013 Monseñor Robert Charles Morlino dedicó a sus catecúmenos. Son palabras que después de varios años han ido cobrando especial relevancia y actualidad. Una muestra de como está el “patio” católico son los  grupos de wasthap y los mensajes, videos y demás que proliferan entre los católicos, cargados de sentimentalismo, de puro materialismo disfrazándolo de caridad cristiana.  Urge una cristianización de la sociedad, urge estudiar el catecismo, urge una liturgia auténticamente cristiana. Para terminar debo decir que no recuerdo un funeral en el que el difunto no haya sido beatificado durante el mismo. Todos los que se mueren son tan buenos que van directamente al cielo. En fin , les dejo con la homilía :

“Este navío es un buque de guerra, no un crucero de placer. […] Y la guerra es contra el demonio, contra las fuerzas del mal.

Queridos catecúmenos y candidatos, no podemos ser ingenuos ni por un instante sobre aquello en lo que nos estamos metiendo.

No estamos entrando en la religión de nuestro tiempo. La religión de nuestro tiempo es lo que adecuadamente se ha llamado el deísmo terapéutico moralista. No hace falta que recordéis el término, basta con que recordéis la descripción y que se trata de algo malo.

Esta religión de nuestro tiempo es el deísmo. Para ella, hay un Dios que puso el mundo en marcha y, a grandes rasgos, no se interesa mucho en lo que suceda después. Dios no quiere el mal, pero tampoco participa activamente en sacar el bien o lo mejor de este mundo, simplemente se mantiene a distancia, de manera que la gente no tiene por qué tener en cuenta a Dios si no quieren. Eso es el deísmo.

Este deísmo es moralista. Eso significa que, religiosamente, lo principal es ser amables en nuestro comportamiento con otras personas. Simplemente, ser amables, sonreír a la gente, abrirles la puerta, ser amables. Pero este moralismo no tiene nada que ver con la ley natural. No dice nada sobre el aborto. No dice nada sobre el matrimonio gay. No dice nada sobre el respeto a la conciencia. ¿Por qué? Porque es deísmo moralista y terapéutico. Lo importante para esta forma de ver el mundo es ser amables con todo el mundo y no hacer daño a nadie.

La segunda característica de este deísmo es que es terapéutico. La idea de esta forma de ver la religión es que todo el mundo va a la iglesia para sentirse mejor con uno mismo, y que todo el mundo debe salir de la iglesia con un vago sentimiento agradable y cálido sobre uno mismo.

Deísmo moralista terapéutico. Dios está tan lejos que puedo convertirlo en lo que se me antoje. No tiene ningún mandamiento moral más allá de “sed amables”, “no hagáis daño a nadie”, y uno de los deseos principales de aquellos que practican esta religión es sentirse cada vez mejor con ellos mismos. Es como una terapia. Es el deísmo moralista terapéutico. Esa es la religión de nuestra época.

Desgraciadamente, algunos de nuestros hermanos católicos se han metido en el deísmo moralista terapéutico. Ya no recibo muchas cartas. Creo que mucha gente ha renunciado a convencerme, pero solía recibir cartas del estilo de: “Monseñor, ha pronunciado esa homilía, y yo iba a la iglesia para sentirme bien con el mundo y con la vida, y me ha decepcionado”. No era bastante terapéutica. No daba la sensación de ser terapia. No terminaba con vaguedades cálidas.

La Iglesia en la que estáis entrando no practica la religión del deísmo moralista terapéutico. Si, por alguna razón, ya habéis caído en esa forma de ver la religión aun antes de ser bautizados o confirmados, es bueno que hoy os enteréis de que es una falsificación. El agua del bautismo no se derrama para eso, ni tampoco se administra para eso la unción de la confirmación. No son para eso, porque, como tan bien lo expresa el Evangelio, aunque lo dice tan rápido que es fácil perdérselo, el demonio mostró a Jesús todos los reinos de la Tierra en su poder y gloria, y le dijo: “Todo esto se me ha dado y puedo entregárselo a quien quiero. Así que esto es lo que tienes que hacer si quieres todos los reinos de la Tierra, con su poder y su gloria. Sólo tienes que adorarme”. El demonio dice que se le han dado todos los reinos de la Tierra con su poder y su gloria.

Por eso esto es un buque de guerra y no un crucero. Los deístas moralistas terapéuticos no creen en el demonio. Los católicos sí. Seríamos tontos si no lo hiciéramos.”

¡ que arda tu corazón!

http://www.infocatolica.com/blog/espadadedoblefilo.php/1302251122-quinto-premio-baculo-de-hierr#more19380

2 comentarios

  1. “…niégate a ti mismo, toma tu cruz, y sigue a Jesús. Pero mucho más
    duro será oír aquella postrera palabra: Apartaos de mí,
    malditos, al fuego eterno.”

    Ayer me quedé pensando en el comentario de un homosexual que reclamaba la crueldad con que son tratados , especialmente por los católicos conservadores y la violencia contra ellos que fomentaban en alguna gente.

    Y es cierto, las burlas y la agresión sin un motivo no son cristianas. Pero, si voy a amar a mi prójimo como a mi mismo , voy a asegurarme de que ame a Dios sobre todas las cosas, que le obedezca , de que le respete, de que confíe en Él. Rezaré por el y por mi, haré penitencia , pediré la Gracia que nos ayude a los dos.
    No ayudaré a ponerle anestesia mientras le matan el alma, por mucho que la reclame.

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