Cuando todos piensan igual es porque ninguno está pensando

aberasturi

 

Como siempre que publica el padre Aberasturi yo lo reflejo en mi blog, en primer lugar porque me parece que es uno de los pocos faros que siguen encendidos y en segundo lugar porque estoy de acuerdo en todo lo que dice.  Les dejo con el artículo:

El amigo Spadaro, sj, flamante director de La Civiltá Cattolica, hombre de absoluta confianza del papa Francisco y asesor personal suyo, algo así como su mano “izquierda”, ha estado en el congresillo súper mundial de san Antón, “Pro Papa Francisco”, y ha ejercido como se esperaba de él.

Así lo recoge en su crónica el Vidal, “veneno mortal”, en su páginas “católicamente amarillas” de RD, que es el organizador. El “pagano” es el Ángel, el propagandista corbatero del Santander.

Spadaro, como buen comunicador -en este ambiente, que es el suyo, por otra parte, en el que está como pez en el agua- y mejor ideólogo, ha empezando mintiendo, como no podía ser de otra manera.

Se ha desayunado con lo que sigue: “El Papa no necesita que se le defienda”. “El Papa se defiende solo”. ¡Lógico y de cajón! De hecho, ni con san Juan Pablo II ni con Benedicto XVI se habían montado eventos como los que nos ocupan y nos ocupamos: todo intelectualmente “impecable”, si esta panda me permite la expresión.

Y, ya que estaba, sigue mintiendo, al pedir a los periodistas allí presentes, justo a esos -‘las dos docenas’-, “no desfigurar la figura del Papa” ni “proyectar sobre Francisco las propias ideas”. O sea: ‘al revés te lo digo para que me entiendas’, Chati. Porque, a su juicio [¡jajajahjajahajahja!] -añadió, ya lanzado-, el verdadero problema son “los que le atribuyen lo que ellos piensan, pero no lo que dice el Papa”. ¡Aprende Vidal, que no te enteras!

Ítem más, en la misma línea y sin bajarse del burro ni para aliviarse: el Papa “no se siente molesto por las personas que van contra él”. Aquí bien podríamos hacer una buena lista de “misericordiados papales”, seguramente que por haber sido “papistas en exceso”, fijo; y bastante larga, por cierto. Pero tampoco nos molesta no hacerla.

Y aquí, finalmente, cambió el tercio y se sinceró: Al Papa le preocupa más que “las cosas están demasiado tranquilas”. Le encanta el lío y que se agiten las aguas. Y cuando no hay debate, él mismo lo provoca. Como pasó con el Sínodo de la Familia. “Francisco quiere que haya debate en la Iglesia, para el bien de la Iglesia”.

Y remató: “El papado de Francisco es un papado del Vaticano II”. Y amplió: pero “el Papa no tiene un plan para la Iglesia”, su pensamiento es abierto e incompleto”, su caminar “se basa en la dinámica del acierto-error” y, por eso, “desestabiliza a quien busca certezas”, porque “el discernimiento no se basa en certezas humanas, sino en posibilitar el despliegue de la voluntad de Dios en la historia”. ¡Qué disparatón, Dios mio! ¡Qué locura! Y qué desgracia.

He de agradecer las dos posturas inequívocas de las rajadas de Spadaro, sj, y “gurú” de la información vaticana, como lo llama Vidal, “veneno mortal”, babeando de gustirrinín: sus mentiras y sus sinceridades; las dos, con la misma intencionalidad bien definida. Y se lo agradezco de veras.

Y, ya de paso, aviso: al que vuelva a meterse conmigo por acusarme de meterme con el Papa, le refrotaré todas las veces que haga falta, que “Francisco quiere que haya debate en la Iglesia, para el bien de la Iglesia”. Y ahí estoy yo, ¿vale?

Lo de Spadaro me ha traído a la memoria alguna de las frases más emblemáticas del tristemente famoso J. Goebbels, Jefe de Propaganda del régimen nazi. Y copio literalmente: “Miente, miente, miento que algo quedará; cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”.

No es la única, porque lo que le sobran son frases: “Hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento…”.

Para rematar con que “la propaganda funciona mejor cuando los que están siendo manipulados están seguros de que actúan por su propia voluntad”. Amén.

Muchas voces nos han advertido contra la propaganda y las ideologías que las utilizan aviesamente.

Uno de ellos, nada sospechoso de derechista o papista, Malcom X, dirigente religioso izquierdista y activista estadounidense, y que murió asesinado, denuciaba: “Los medios de comunicación son la entidad más poderosa de la tierra. Ellos tienen el poder de hacer culpable al inocente e inocente al culpable, y éste es el poder. Porque ellos controlan la mente de las masas”.

Y Walter Lippmann, periodista, intelectual, filósofo…, nos escribió: “Cuando todos piensan igual es porque ninguno está pensando”.

Por último, y se lo dedico a los muchísimos “mudos” y “sordos” que en la Iglesia Católica y a día de hoy -pero llevan mucho tiempo así- “ni oyen, ven, ni entienden” en sentido evangélico, les copio una frase también genial del genial A. Einstein: “La mente es igual que un paracaídas: sólo funciona si se abre”.

Y yo ya me callo.

https://infovaticana.com/blogs/aberasturi/spadaro-sj-mundo-alicia-0-j-goebbels/

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s