Vigilad y orad para no caer en tentación. ¡Cuéntanos entre tus elegidos!

Sao_Miguel_Arcanjo_4010

En los últimos años en la Iglesia han ocurrido una serie de hechos, que parece que han precipitado lo que se veía venir desde hace bastantes décadas.

Podríamos decir que asistimos perplejos a un ataque ya sin caretas hacia todo lo sagrado.

Pero no sin más perplejidad, asistimos a la reacción de muchos católicos y grupos de católicos ante lo ocurrido.

Podríamos decir que el enemigo nos ha pillado desprevenidos , podríamos decir que no esperábamos tal astucia. Todo esto y mucho más podríamos decir, pero ante tanto despropósito una cosa está clara: Los católicos hemos dejado de ser soldados o por lo menos estos a los que me estoy refiriendo. Nos hemos abandonado  a una vida burguesa de cumplimiento de ciertas prácticas de piedad pero que no han preparado para la batalla que estaba por venir y eso el enemigo lo sabía.

El enemigo en su astucia ha equivocado y confundido de tal manera , que muchos ya no saben distinguir la voz del buen pastor, ahora muchos de ellos atacan a los cardenales de las dubia, atacan a los laicos que luchan por la verdad, critican a los sacerdotes que hablan sobre lo que está ocurriendo.

Es lo que pasa cuando fragmentas la doctrina y sólo quieres ver una parte de su mensaje, es cuando sólo quieres estar con los vencedores pero te olvidas de Cristo en la Cruz, porque no es “positivo”, es cuando sólo quieres ver un falso optimismo ideológico y te olvidas que la esperanza cristiana es librar el buen combate por Cristo. Es cuando sólo quieres presentar la cara “amable” de una religión y hacer desaparecer la cara del martirio. Cuando te escudas en una falsa aconfesionalidad para no hablar de Cristo. Cuando antepones la paz a la verdad, porque te escandaliza el combate,  cuando crees que no es necesario hablar de la Verdad porque si no, nos tratarán de “intransigentes” y te escandaliza la Verdad

Cuando predicas con miel en los labios porque crees que eres tú el que atrae y no el evangelio de Cristo.Porque consideras que puedes mejorar la doctrina que Cristo nos dejó.

Cuando piensas que la caridad es callar siempre, siempre porque crees que la caridad es siempre amable, cuando piensas que vivir cómo cristiano es estar ciego, y solo obedecer, es cuando piensas que debes renunciar a la razón porque pensar te quita la paz. Es cuando piensas que la Iglesia se defiende sola y que de esta ya saldremos gracias al Espíritu Santo…

Cuando piensas que con  buena intención  puedes falsificar el Evangelio, una de estas falsificaciones que amenaza con propagarse en la Iglesia es el buenismo. Es ante todo un moralismo aceitoso que disuelve en bondadismo divino la maldad del pecado, siente horror instintivo por el martirio, contiene un aconfesionalismo potente, protocolario y selectivo (ahora callo a Cristo, ahora no, según convenga)

Cuando los hijos de las tinieblas han desarmado a los hijos de la luz, ¿ quién te defenderá Señor?

¡ cuéntanos entre tus elegidos!

¡Que arda tu corazón!

 

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s