¿ Por qué está mal visto defender la ortodoxia? Porque la Verdad ya no importa, solo importa la paz.

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Cuando leo algunas cosas sobre la reciente historia de la Iglesia, no puedes dejar de ver que todo lo que pasó durante estas últimas décadas, fue incubando lo que estamos viendo ahora.

Vemos heresiarcas que campan a sus anchas por seminarios, vemos libros anti católicos expuestos en librerías que se llaman católicas, e incluso en vitrinas de algunas iglesias.

Nos hemos acostumbrado a todo esto y lo peor es que muchos obispos han considerado que luchar contra todo esto ” no merece la pena” , saben que si lo hacen nadie va a apoyarles, van a ser atacados por sembrar discordia y van a ser acusados de dividir.

Hoy en la Iglesia , hemos sustituido unas herejías por otras, unas prioridades por otras, hemos relativizado la verdad desde las más altas esferas. ¿ como vamos a luchar contra el relativismo si dentro de la misma Iglesia hemos aparcado la verdad?. Hoy todo el mundo habla de paz, de buscar la paz, La paz como valor absoluto. Pero hablar de Verdad está muy mal visto.

Les escribo unas líneas del Padre Iraburu que pueden reflejar muy bien, cómo se avisó a los obispos de que no era necesario corregir el error, es más era “contraproducente”

La disidencia teológica posterior al Vaticano II se inaugura sobre todo después de la Humanæ vitæ (1968). No voy a describir aquí la crisis de la Humanæ vitæ, ni tampoco quiero recordar la posición lamentable que mantuvieron entonces algunas Conferencias episcopales. Solo traeré como ejemplo un caso, el de Washington, especialmente significativo. George Weigel, famoso por su biografía de Juan Pablo II, cuenta detalladamente cómo se vivió la crisis en esa archidiócesis de Estatos Unidos, y concretamente en su Catholic University of America, donde, ya antes de publicarse la encíclica, se había centrado la impugnación habitual del Magisterio (El coraje de ser católico, Planeta, Barcelona 2003,73-77).

«Tras varios avisos, el arzobispo local, el cardenal Patrick O’Boyle, sancionó a diecinueve sacerdotes. Las penas impuestas por el cardenal O’Boyle variaron de sacerdote a sacerdote, pero incluían la suspensión del ministerio en varios casos». Los sacerdotes apelaron a Roma, y la Congregación del Clero, en abril de 1971, recomendó «urgentemente» al arzobispo de Washington que levantara las aludidas sanciones, sin exigir de los sancionados una previa retractación o adhesión pública a la doctrina católica enseñada por la encíclica. Esta decisión, inmediatamente aplicada, fue precedida de largas negociaciones entre el Cardenal O’Boyle y la Congregación romana.

«Según los recuerdos de algunos testigos presenciales –sigue Weigel–, todos los implicados [en la negociación] entendían que Pablo VI quería que el “caso Washington” se zanjase sin retractación pública de los disidentes, pues el papa temía que insistir en ese punto llevara al cisma, a una fractura formal en la Iglesia de Washington, y quizá en todo Estados Unidos. El papa, evidentemente, estaba dispuesto a tolerar la disidencia sobre un tema respecto al que había hecho unas declaraciones solemnes y autorizadas, con la esperanza de que llegase el día en que, en una atmósfera cultural y eclesiástica más calmada, la verdadera enseñanza pudiera ser apreciada».

Primero fue la disidencia tolerada. Casos como éste, y muchos otros análogos producidos sobre otros temas en la Iglesia Católica, enseñaron a los Obispos, a los Rectores de seminarios y de Facultades teológicas, así como a los Superiores religiosos, que en la nueva situación creada no era necesario aplicar las sanciones previstas en la ley canónica a quienes en docencia, predicación o catequesis se opusieran al Magisterio apostólico de la Iglesia (Código de Derecho Canónico c.1371). Más aún, todos entendieron que era positivamente inconveniente defender del error al pueblo cristiano, aplicando estas sanciones, pues ello ocasionaría escándalos o al menos tensiones y conflictos en la convivencia eclesial.

Poco después vino la disidencia privilegiada

Y donde se permite la disidencia, se persigue la ortodoxia. (hoy por desgracia estamos en esta tercera fase )

¡ que arda tu corazón!

http://infocatolica.com/blog/reforma.php/0911270922-44-teologos-disidentes-y-ambi#more5971

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