Muchos católicos piensan que la fe y la razón son irreconciliables y nadie se alarma.

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Llevo tiempo siguiendo el blog de Bruno en infocatólica y hoy he recordado esta entrada de hace varios meses.

Refleja muy bien la situación actual . Una de las causas de la crisis que padecemos es precisamente esta: La Apostasía de la razón. Es  renunciar a conocer la verdad y sustituirlo por el pensamiento débil, el relativismo y la subjetividad exacerbada.

Por desgracia, cada vez más católicos, incluidos los clérigos, se apuntan a esa apostasía de la razón. Viven la fe católica como algo irracional y no encuentran problema en que un día (o un siglo) la fe diga una cosa y al siguiente la contraria, porque ya no discurren en el plano de la razón y la verdad, sino en el del sentimentalismo. El principio de no contradicción, que es la base de todo pensamiento humano, se desestima en la práctica como una antigualla escolástica sin importancia para la “vida de la gente” y como un obstáculo para un cristianismo moderno, misericordioso, en constante evolución y a tono con los “signos de los tiempos”.

Las polémicas relacionadas con la comunión de los divorciados en una nueva unión y el sínodo de la familia son un ejemplo perfecto de esta apostasía de la razón. Al seguir este tema, tuve que contemplar asombrado y desalentado cómo eclesiásticos de altísimo rango negaban en público el principio de no contradicción en repetidas ocasiones y no tenían reparo en decir que se iba a cambiar la fe católica en puntos esenciales. Monseñor Vesco, obispo de Orán, nos explicó que la nueva unión de un divorciado era “tan indisoluble como la primera” y que por lo tanto la Iglesia no tenía derecho a hablar contra ella. Monseñor Agrelo, arzobispo de Tánger, indicó que el adulterio era un “camino de acercamiento a Dios” y se quedó tan ancho, a la vez que reconocía que él nunca hablaba de la inmoralidad de las parejas del mismo sexo, porque él no se “metía en esas cosas”. Monseñor Cortés, obispo de Sant Feliú, sugirió la posibilidad de abandonar los preceptos de Jesús y volver a la ley de Moisés en relación con el divorcio. El cardenal Sistach, arzobispo de Barcelona, defendió la posibilidad de que “respetando la indisolubilidad”, el “Papa tuviera” la facultad de “disolver un matrimonio que era válido”, sin explicar cómo pretendía lograr el absurdo lógico de disolver lo indisoluble ni por qué pensaba que la Iglesia podía inventar de la nada nuevas prerrogativas papales para dispensar de la ley de Dios. El cardenal Kasper (y luego la relatio final del Sínodo) propuso un “camino penitencial” de conversión para los divorciados en una nueva unión en el que, llamativamente, ni había penitencia, ni conversión, ni se caminaba en absoluto, porque el punto de llegada era el mismo que el de salida, de modo que se seguía adulterando como al principio pero, eso sí, con el premio de recibir la comunión. Los obispos argentinos, que se supone que aceptan la doctrina de la Iglesia sobre que el fin no justifica los medios y sobre los actos intrínsecamente malos que no deben realizarse en ninguna circunstancia, decidieron aun así que aquellos que siguieran realizando esos actos graves podrían comulgar siempre que tuvieran el buen fin de cuidar de sus hijos. En fin, así podríamos seguir durante párrafos y párrafos. Y todo esto sin que el Papa o sus hermanos obispos les corrijan, horrorizados, ni ellos mismos hayan reconocido que habían dicho barbaridades.

¿De verdad piensan que se puede jugar con la fe y que todo vale en Teología? ¿Es que no se dan cuenta unos y otros de que pretender lo que es contradictorio es renunciar a la razón y de que el intento de cambiar la fe y la moral católicas es equivalente a llamar mentiroso a Dios? ¿Es que no son conscientes de que, al renunciar a la razón, renuncian a encontrar la verdad, porque sin razón no hay nada que nos permita distinguir lo verdadero de lo falso? Más aún, ¿es que no se dan cuenta de que al renunciar a la razón están renunciando a Cristo, qué es el Logos eterno y la Verdad reflejada en todas las pequeñas verdades?

¡ que arda tu corazón!

 

 

Les recomiendo leer el artículo completo

http://infocatolica.com/blog/espadadedoblefilo.php/1701090815-la-apostasia-de-la-razon

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